El
clima de las Islas Baleares
INTRODUCCIÓN:
La geografía del
archipiélago de las Islas Baleares comprende Mallorca, Cabrera,
Menorca, Ibiza y Formentera. En total el territorio tiene 4492 km² y
va desde el nivel del mar hasta los 1445 m de altitud en el Puig
Major de la Sierra de Tramuntana de Mallorca. Las coordenadas
geográficas están entre los 40º5'48' y 38º40'30' de latitud N y
entre 1º12'47' y 4º19' de longitud E.
El archipiélago
balear se enclava, desde el punto de vista meteorológico, en la
región mediterránea, una zona de transición entre Europa y el
norte de África, como Comunitat Valenciana y parte de Cataluña. Sin
embargo, su condición de insularidad condiciona los agentes
atmosféricos. Un caso claro son los ponientes, que tienen mucha
trascendencia en el interior del territorio valenciano, debido a que
este viento atraviesa la península y va perdiendo humedad, pero que
a Baleares llega tras cruzar el mar. De hecho, el clima balear se
encuentra dentro del subtipo mediterráneo marítimo, mientras que
pertenecen al subtropical zonas costeras como la bahía de Palma, la
zona de Campos, de Alcudia, el ámbito costero de Menorca, el sur de
Ibiza y la isla de Formentera. Una de las características
coincidentes en todo el Mediterráneo es que el verano es seco y las
pocas lluvias son aportadas por las tormentas. En cuanto al balance
pluviométrico medio del archipiélago, hay más de 1.000 mm de
diferencia entre las zonas más húmedas y secas de Mallorca.
El clima de las
Islas Baleares es mediterráneo marítimo, porque su extensión queda
situada encima de toda la influencia marítima.
En el archipiélago
balear encontramos precipitaciones anual entre los 350mm y los 650
mm. Las nevadas son muy escasas y se producen principalmente en las
cumbres. Las temperaturas medianas son cálidas entre los 16 grados y
los 18 grados. Los veranos son calurosos unos 25 grados de media y
los inviernos son suaves 10 grados de media. Todo ello, junto con una
media de 300 días de sol, hace que las Illes Balears sean uno de los
lugares de Europa con clima más agradable. Sin embargo, existen
sensibles diferencias entre las diversas islas que conforman la
comunidad autónoma.
Precipitaciones:
Generalmente en las
Islas Baleares las precipitaciones son escasas entorno los 550 mm al
año y se dividen de forma irregular.
Mallorca:
Las precipitaciones anuales se encuentran de un lugar a otro de la
isla, entre los 350 mm de la zona sur y los 1.500 mm en zonas altas
de montaña, en la Serra de Tramuntana. Pero mayoritariamente en el
territorio están constituidas entre los 450 y los 650 mm. El 40% del
total anual de las precipitaciones se dan durante el otoño(septiembre
a noviembre), el 25% en primavera(marzo a mayo), igual que en
invierno, de diciembre a febrero y en verano solamente un 10% (junio
y agosto). Como bien habíamos dicho antes el régimen de
precipitaciones se caracteriza por su irregularidad. La mayor parte
de la lluvia se concentra en pocos días, con precipitaciones
intensas en otoño y el resto del año de poca intensida.
Menorca:En
lo que se refiere a la lluvia, la media anual es de 650 mm, una cifra
que varía según el año y la región del territorio insular.
Normalmente, el otoño es la estación donde se registran las mayores
precipitaciones.
Ibiza
y Formentera(Pitiusas):
La pluviosidad es irregular y escasa, un total de 380 mm en Ibiza y
350 mm en Formentera. En ningún mes se registra exceso de agua, de
hecho el déficit hídrico se mantiene durante nueve meses en Ibiza y
diez en Formentera.
Temperatura:
En general en las
Islas Baleares las medianas son calidas.Los inviernos suaves gracias
a la baja incidencia de las olas de frio y por la influencia del mar.
Los veranos son calurosos al actuar el Mediterráneo como via de
calor. Por lo tanto la amplitud térmica es moderada.
Mallorca:
Las temperaturas medias anuales, exceptuando la alta montaña, están
entre los 16 y 18º C, y en verano con medias de 29/31º C y mínimas
medias las noches de invierno de 5/9º C.
Menorca:
Menorca mayoritariamente disfruta de un clima mediterráneo, sin
temperaturas extremas; con inviernos suaves y húmedos, y veranos
secos y cálidos. Las temperaturas medias son: enero 10º; febrero
10'5º; marzo 12'2º; abril 14'5º; mayo 17'5; junio 21'5º; julio
24'2º; agosto 24'5º; septiembre 22'6º; octubre 18'4º, noviembre
14'4º y diciembre 11'9.
Ibiza
y Formentera(Pitiüsas):
La media anual en Ibiza es de 18-19º C. En junio, julio, agosto y
septiembre se sobrepasan los 25º C de media. En Formentera las
medias son ligeramente superiores; las máximas medias no alcanzan
los 30º C ningún mes y son más altas en otoño que en primavera,
mientras que las mínimas medias se dan en diciembre, enero y
febrero. La oscilación térmica anual es de 14º C en Ibizay 13º C
en Formentera , por lo tanto tenemos temperaturas elevadas medias,
inviernos suaves y veranos largos.
La
vegetación propia de este clima:
La vegetación de las Islas Baleares está formada por tres especies típicamente mediterráneas: el pino de alepo, la encina y la garriga mallorquina, monte bajo formado en su gran mayoría por lentisco y acebuche.
MALLORCA:
La vegetación de Mallorca está muy adaptada a las características climáticas de la isla. En la zona de clima mediterráneo típico predominan las encinas y los pinos. La encina se localiza en áreas húmedas y frescas, donde forma grandes bosques. El pino se extiende por toda la isla y se concentra en lugares más secos. El monte bajo se localiza en las zonas más secas. Se caracteriza por una vegetación poco densa formada en su gran mayoría por lentisco, acebuche, palmito, jara, lavanda y carrizo. En la Serra de Tramuntana, por encima de los 800 m. de altitud, la vegetación está adaptada al clima de montaña. Está formada por tejos, helechos, acebo y especies de alta montaña como el cojinete de monja, que se alterna con la roca desnuda.
MENORCA:
Los fuertes vientos de Tramuntana que azotan la isla de Menorca, determinan que la isla tenga una vegetación escasa. En el centro de la isla hay pequeños bosques de pinos y encinas. El monte bajo está compuesto por lentisco y acebuche. En las zonas costeras aparece la sabina y especies espinosas como la zarza.
LAS ISLAS PITIÜSES:
En Ibiza las lomas montañosas están cubiertas por claros bosques de pino, encina y sabina, este último es el árbol característico de la isla. El resto de la isla se caracteriza por un monte bajo formado por lentisco, romero, carrizo y adelfas.
Formentera tiene una vegetación muy similar a la de Ibiza aunque con menor número de pinos y encinas
La vegetación de las Islas Baleares está formada por tres especies típicamente mediterráneas: el pino de alepo, la encina y la garriga mallorquina, monte bajo formado en su gran mayoría por lentisco y acebuche.
MALLORCA:
La vegetación de Mallorca está muy adaptada a las características climáticas de la isla. En la zona de clima mediterráneo típico predominan las encinas y los pinos. La encina se localiza en áreas húmedas y frescas, donde forma grandes bosques. El pino se extiende por toda la isla y se concentra en lugares más secos. El monte bajo se localiza en las zonas más secas. Se caracteriza por una vegetación poco densa formada en su gran mayoría por lentisco, acebuche, palmito, jara, lavanda y carrizo. En la Serra de Tramuntana, por encima de los 800 m. de altitud, la vegetación está adaptada al clima de montaña. Está formada por tejos, helechos, acebo y especies de alta montaña como el cojinete de monja, que se alterna con la roca desnuda.
MENORCA:
Los fuertes vientos de Tramuntana que azotan la isla de Menorca, determinan que la isla tenga una vegetación escasa. En el centro de la isla hay pequeños bosques de pinos y encinas. El monte bajo está compuesto por lentisco y acebuche. En las zonas costeras aparece la sabina y especies espinosas como la zarza.
LAS ISLAS PITIÜSES:
En Ibiza las lomas montañosas están cubiertas por claros bosques de pino, encina y sabina, este último es el árbol característico de la isla. El resto de la isla se caracteriza por un monte bajo formado por lentisco, romero, carrizo y adelfas.
Formentera tiene una vegetación muy similar a la de Ibiza aunque con menor número de pinos y encinas
ARCHIPIÉLAGO
DE CABRERA:
Una de las características del paisaje vegetal terrestre de Cabrera es la práctica ausencia de bosque, reducido a unas pequeñas zonas en el centro y noreste de la isla. Ello ha sido debido principalmente a las vicisitudes históricas que en ella han tenido lugar. La falta de precipitaciones y la pobreza de los suelos determinan un tipo de vegetación adaptada para poder soportar la aridez del verano. El único árbol presente en el archipiélago es el pino, que forman áreas frecuentemente muy densas que se mezclan con el típico matorral mediterráneo "la garriga", matorral perfectamente adaptado a los rigores del clima mediterráneo. Entre este tipo de plantas destacan el acebuche, lentisco, sabina y la ueforbia.
Una de las características del paisaje vegetal terrestre de Cabrera es la práctica ausencia de bosque, reducido a unas pequeñas zonas en el centro y noreste de la isla. Ello ha sido debido principalmente a las vicisitudes históricas que en ella han tenido lugar. La falta de precipitaciones y la pobreza de los suelos determinan un tipo de vegetación adaptada para poder soportar la aridez del verano. El único árbol presente en el archipiélago es el pino, que forman áreas frecuentemente muy densas que se mezclan con el típico matorral mediterráneo "la garriga", matorral perfectamente adaptado a los rigores del clima mediterráneo. Entre este tipo de plantas destacan el acebuche, lentisco, sabina y la ueforbia.
Encina
Garriga
La
fauna típica de este clima:
La fauna que habita
las Baleares es típicamente mediterránea. Donde hay más
diversidad, es claramente en el medio marino. En Baleares la gente
marinera y pesquera conoce bien la mayoría de estos animales entre
los que encontramos unas 400 especies de peces, un centenar de
crustáceos, 8 cetáceos y multitud de invertebrados marinos,
destacando unas 400 especies de moluscos. Evidentemente no nos
podemos olvidar de las aves marinas (gaviotas, cuervo marino y
pardela, entre otros).
Las zonas húmedas
en general, básicamente albuferas, salobrales, pozos y charcas son
importantísimas zonas para la fauna. Viven, crían o descansan
durante el paso de migración, muchas especies de aves. También
destacan otros animales como sapos, serpientes y una impresionante
cantidad de diferentes insectos.
Otros hábitats para
nuestra fauna, son los bosques, las fuentes y torrentes, las cuevas,
los cultivos, el sistema dunar, la alta montaña y también los
núcleos urbanos.
Son los insectos los
animales que cuentan con mayor cantidad de especias. Se calculan unas
1.700 especias de coleópteros, unas 600 de lepidópteros, unas 400
de himenópteros, algunas de ellas endémicas de Baleares y muchas
son beneficiosas como controladoras naturales de plagas o como
polinizadores.
De la fauna
vertebrada balear, la mayoría son introducciones (sapo verde, marta,
comadreja, jineta, erizo, las serpientes, ratas y ratones ...). De
fauna endémica prehumana sólo sobreviven el "ferreret"
(Alytes muletensis) y las lagartijas baleares. Aunque el grado de
endemismo se eleva mucho cuando entramos en el mundo de los
invertebrados, donde hay arañas, insectos, isópodos y moluscos
endémicos.
Area purpurea Alytes muletensis
(ferreret)













